
La piedra ha sido, y es, el material más importante para el desarrollo de la humanidad. Además de tener una gran carga simbólica y emocional, su extraordinaria resistencia a la erosión, nos ha facilitado el conocimiento de antiguas civilizaciones. La nobleza y dignidad de su envejecimiento, nos permite disfrutar de legados artísticos y arquitectónicos magníficos. Nuestros antepasado prehistóricos se cobijaban de la lluvia, el frío o el calor en cuevas, es decir; las primeras casas del ser humano al igual que sus herramientas, han sido piedra. Pero al comenzar la historia durante muchos siglos, por razones económicas y de tradición, estuvo reservada casi exclusivamente, para la construcción de grandes obras, palacios o edificios religiosos y militares. Mientras, la mayor parte de la población vivía en casas hechas de materiales endebles y altamente inflamables.
2010 AFAPA